El amanecer nunca se había visto tan hermoso
En sus ojos brillaba la luz del alba
La intensa brisa hacía al bosque quejumbroso
Pero el viento susurrante le llenaba el alma
En su cabeza una biblioteca de fotografías
Su boca se tragaba el panorama
Su nariz respiraba de alegría
Su cuerpo temblaba en la rama
Desde la cima se veían los caminos
Senderos de agua, viento y tierra
La naturaleza viva le destemplabla los dientes
Dura y verde, casi podía masticarla
Lo visitaba a menudo un pajarillo
Tan frágil sus alas, como él en las ramas
El picaflor lo miraba a saltillos
Él, en el pino, hizo una cama
Lo azotaba constantemente un silencio
Un rugido helado, con aroma a marea
Su cuerpo fornido temblaba de frío
Pero no importaba, estaba cumpliendo su tarea
Desde el cielo él veía las estrellas
De madera, de ladrillos y de cemento
Todas con sus brillos metálicos
Todas queriendo ser las del cielo
Él vivía en una estrella singular
La hizo con sus manos, sudor y sangre
A punta de chuzo, pala e instrucciones del padre
Pero él nunca logró llamarle hogar
No, nunca tuvo un hogar construible
Su casa era solo destruible
Solo existía en el bosque
Solo arriba, sobre el pino
El ocaso era casi tan hermoso como el alba
Pero solo quería que acabará para estirar su palma
Ahí, al anochecer, en su rama
Su casa en el árbol se acercaba a la luna
Se sentaba en el cielo, rodeado de un verde mar
Desde su rama se ponía a vigilar
Su bosque, su casa, su hogar
Su vida, efímera en tierra, se unió a la eternidad
Allá, en lo alto de los dioses verdes
Entre sabios y savia
Con hormigas y arañas
Sobre nidos y ramas
El viento se llevo su aliento
Cuando por fin encontró su lugar
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domingo, 5 de marzo de 2017
domingo, 9 de octubre de 2016
Rumores de pasillo
Entre borradores y plumones
Entre apuntes y rumores
En cartas de ilusiones
En historias de canciones
La niña observaba las estrellas
Él la miraba desde lejos.
Sus sueños eran complejos:
Uno quería volar, el otro no podía dejar la tierra.
Uno soñaba surcando los cielos
El otro soñaba con ella.
En un momento,
La sala estallaba
Sus maestros gritaban
La niña, callada
El muchacho asustado
De un brazo la afirmaba
Se miraron tristemente
Y fueron al exterior.
Ahí, afimados de las manos
Con el castigo superior
La niña bajo a la tierra
Y por fin, sus ojos volvió
El hombrecito la miró
Perdido en el rojo de su llanto.
Y de forma de consuelo,
Entre pasillos y sus rumores
En los vacíos del salón.
En los cuentos del profesor
Los pequeños jugaron al amor
Entre apuntes y rumores
En cartas de ilusiones
En historias de canciones
La niña observaba las estrellas
Él la miraba desde lejos.
Sus sueños eran complejos:
Uno quería volar, el otro no podía dejar la tierra.
Uno soñaba surcando los cielos
El otro soñaba con ella.
En un momento,
La sala estallaba
Sus maestros gritaban
La niña, callada
El muchacho asustado
De un brazo la afirmaba
Se miraron tristemente
Y fueron al exterior.
Ahí, afimados de las manos
Con el castigo superior
La niña bajo a la tierra
Y por fin, sus ojos volvió
El hombrecito la miró
Perdido en el rojo de su llanto.
Y de forma de consuelo,
Entre pasillos y sus rumores
En los vacíos del salón.
En los cuentos del profesor
Los pequeños jugaron al amor
miércoles, 6 de julio de 2016
En tiempos de guerra
Soplaba fuerte aquel viento
Claro murmuro de lamentos
La nieve caía, por momentos
Pero mas caían los cuerpos
Uno a uno, o en grupo
Frío, sangre, un solo pensamiento
¿Cuándo acaba este tormento?
Una voz dijo de pronto, respondiendo:
"A comienzos del invierno".
Pasamos meses a cubierto
Herr Kommandant fue sangriento
Y no hay duda, muy directo
Matar por deporte
Así fue, y así recuerdo:
Vagonetas llenas de los cuerpos
Pfefferberg, Stern, todos muertos
En nadie cabía el desconcierto
Todos vivían de la esperanza.
"Plaszów no era tan malo"
Pero a Goeth no le hacía gracia
Es más, aquel tipo corpulento,
Que no te tenia nada al descubierto
Aquella noche fría de invierno
Asesinado, por su cañón,
A comienzos del invierno
Los gases fuertes eran ciertos
Nunca tuve que olerlos
Pero jamás olvidare lo que el viento,
El susurro del lamento,
Dejó al descubierto:
Colinas, montañas de sus cuerpos
Masacrados en silencio
Todos esperando bajo tierra
Que llegara su momento.
Entraron en fila al convento
Bajo el suelo del campo,
En el centro de gueto,
Los duendes a rayas,
Acabaron, todos muertos.
No olvido lo que siento
Es muy largo este recuerdo
Espérame un poco, niño tierno
Este cuento es de otro tiempo;
De comienzos del invierno;
El inicio del infierno.
Claro murmuro de lamentos
La nieve caía, por momentos
Pero mas caían los cuerpos
Uno a uno, o en grupo
Frío, sangre, un solo pensamiento
¿Cuándo acaba este tormento?
Una voz dijo de pronto, respondiendo:
"A comienzos del invierno".
Pasamos meses a cubierto
Herr Kommandant fue sangriento
Y no hay duda, muy directo
Matar por deporte
Así fue, y así recuerdo:
Vagonetas llenas de los cuerpos
Pfefferberg, Stern, todos muertos
En nadie cabía el desconcierto
Todos vivían de la esperanza.
"Plaszów no era tan malo"
Pero a Goeth no le hacía gracia
Es más, aquel tipo corpulento,
Que no te tenia nada al descubierto
Aquella noche fría de invierno
Asesinado, por su cañón,
A comienzos del invierno
Los gases fuertes eran ciertos
Nunca tuve que olerlos
Pero jamás olvidare lo que el viento,
El susurro del lamento,
Dejó al descubierto:
Colinas, montañas de sus cuerpos
Masacrados en silencio
Todos esperando bajo tierra
Que llegara su momento.
Entraron en fila al convento
Bajo el suelo del campo,
En el centro de gueto,
Los duendes a rayas,
Acabaron, todos muertos.
No olvido lo que siento
Es muy largo este recuerdo
Espérame un poco, niño tierno
Este cuento es de otro tiempo;
De comienzos del invierno;
El inicio del infierno.
domingo, 14 de febrero de 2016
Melodía
No hubo mejor canción que la que escuche de tus ojos:
Tu vida fue la letra,
Tu boca fue el papel,
Tus labios fueron el pentagrama donde dibuje la música.
Y ahora tu nombre;
Noches de Soda
Te invito a:
Cerrar mi persiana americana
Volvernos prófugos
Ocultarnos bajo el diván
Que me trates suavemente,
Sin nada personal;
Apaga el cigarrillo,
Sácate el abrigo,
Quiero mostrarte mi corazón delator....
Dejadme vivir
Déjame intentar
Déjame querer
Déjame soñar
Déjame creer
Déjame marchar
Déjame volver
Déjame simplemente aprender a mi modo
Déjame vivir con el peso de todo;
Déjame, tan solo,
Quererte a mi modo....
Que se pierda todo
Qué acabo de perder? Debo comenzar a buscar ya
Pero ni siquiera sé cómo empezar...
Creo que perdí mi cuerpo, parte por parte, fibra por fibra
Perdí mis manos
Esas que con solo tocar eran delito;
Perdí mis ojos
Aquellos que miraban el infinito;
Perdí mis labios
De donde nacía aquello escrito;
Perdí mi memoria,
Tu recuerdo y el mío;
Perdí mi alma,
Y el frio es lo que existe en mí;
Perdí mi espíritu,
Solo queda el eco de una voz;
Lo perdí todo y nada gane con ello
Ganas más si no intentas?
Tiempo de Soda
Desordene átomos tuyos para hacerte aparecer...
Y aquí estas, esperándome para entrar;
Solo falta el sueño para salir del refugio que otrora fue el
diván,
Y que hoy podría ser la apertura de nuestros corazones,
Llenos del vació del amor....
Oh, esta noche es de mi corazón delator...
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