El aliento del cielo cada vez era mas fuerte
El viento borraba sus pasos
Y la arena los olvidaba enseguida.
Su amor era un tanto ilegal
En su boca ya caía el licor
Con un dulce sabor a melón
El sol había dejado de quemar
Y en sus ojos se hacía agua
El hombre que no dejaba de observar
Su cuerpo, su pelo y su boca
Su mirada no la dejaba pensar
¿El ocaso acaso acosaba a su hombre?
El sol de media tarde lo hacía brillar
Entre el vino, las risas y las olas
La niña no lo dejaba de mirar
El día se hizo oscuro
En su mano tabaco puro
Sus ropad húmedas de sal
Se acercaban al sujeto
Lo querían besar
Lentamente vió gente pasar
En la noche, a su lado se puso a andar
Entre abrazos y chistes
Se fueron a sentsr
Y frente al cactus de mentiras
Ahogaron sus besos en el mar
El viento sus pasos quiso borrar
No pensó en encender su corazones
La luna atestiguo sus amores
Y las olas acallaron sus verdades
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