Pulento nuestro,
que estás en la cana
Santificado sea tu estoque;
Venga a nosotros tu droga;
Hágase tu voluntad, en la micro como en el metro.
Danos hoy nuestros cogoteos de cada día
Perdona nuestros tunazos,
como también nosotros perdonamos
a los que nos sapean;
No nos dejes caer en la educación
Y líbranos del bien,
Amén, socito.
(Dedicado al trío de weones flaites que se vieron intimidados en la micro por las miradas acusadoras de la gente, y se bajaron, con un poco de mierda en sus pantalones hasta las rodillas)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario