Te vi, dejabas una sombra
Tras de ti
No sé si eras tú,
pero simplemente te vi.
Nada me hizo
dudar,
Nadie te vio
pasar,
Todos te dejaron
andar, sin pensar
Y yo solamente te
vi.
Y creí que te
podía amar
Realmente creía
que eras tú
Al verte ahí, tan
simple,
Tan... ah, siempre
tan cierta,
Tanto brillo en
tanto vacío dentro
De aquellos opacos
ojos.
Me acerque,
recordando
Lo que creía que
eras
Pensando que, lo
que creía ser
Tocaría tú alma
frágil,
Como lo fue en
aquellos días del
Ya lejano pasado
que vivimos.
Fue curioso, pero
a medida que me acercaba,
Cada vez, a cada
paso, te desconocía
Y cuando te hablé,
dude de todo
¿Quién eras? ¿Te
conozco de algo?
Y más importante
era saber;
¿Eras tú la que
dejo de ser para mí?
¿O fui yo el que
dejo de ser para ti?
Como dos extraños,
te hable, respondiste
Y fuiste, así de
fugaz, así de veloz
Así de complejo
fue escuchar tu voz.
Mientras lo
incómodo se hacía palpable
Mientras tus ojos
dejaban de verme
Mientras tu rostro
se volvía detestable
Me pareció que no
serías,
Ni eres, jamás
fuiste quien,
Por veces amé,
Por noches pensé,
Por horas miré,
Aquella por la
que, en millares de siglos atrás,
Gasté mis vidas
aullando tu nombre,
Y ahora, que volviste a caer en mis ojos,
No recuerdo quién fui;
¿Fui siempre para ti?
¿Fui siempre para ti?
¿O jamás he sido alguien, si no es contigo?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario